Pobre niña. Hoy la volví a ver. Caminaba arrastrando los pies de nuevo, pero esta vez lloraba. El otro día la pregunté ¿Qué tal? y me contestó:
¡Bien! Muy bien, bueno de vez en cuando alguna lagrimilla, pero todo bien
Eso no es estar bien, la dije. Y ella continúo:
No, no, de verdad. Estoy mejor que nunca, pero bueno sufro un poquillo...
Me acuerdo cuando a veces con una sonrisa en los labios decía que era discapacitada emocional. Lo vio en una serie, la hizo gracia y lo tenía siempre en los labios, como chiste, como excusa... No conozco a ningún discapacitado emocional, ni creo que se pueda decir tan a la ligera, pero ella se justificaba así. Ahora empiezo a pensar que es cierto. Por la manera que tiene de volver su cuerpo rígido si la abrazo. Por la forma en que rechaza un beso si es con cariño o como, al contrario, se aferra a él con pasión si observa desinterés en la persona que lo recibe...
No sabe diferenciar entre la atracción sexual y el amor. No sabe que es el amor, pero el amor en su sentido mas amplio. ¿Amor de hermanos? ¿Amor de amigos? ¿Amor de padre? Todo es lo mismo, todo va al mismo saco que ata con un nudo y tira por la ventana. Porque ella busca el amor de calle, el interesado, el que tiene fecha de caducidad. Pero es tan intenso y emocionante... y deja muchas heridas. Una detrás de otra. Funciona por impulsos pero después de todo tiene cabeza y ésta le lleva por la calle de la amargura.
niña perdida
miércoles, 16 de junio de 2010
martes, 15 de junio de 2010
Un recuerdo
Aquel día caminó bajo la lluvia durante mucho tiempo. Notaba como las grandes gotas, fruto de la tormenta de verano, caían sobre su cabeza y se iban escurriendo, al no poder todas acumularse en la cima. Por no estar en la cima se atormentaba ella, mientras dejaba que su pelo y su ropa se empapase. Miraba con desprecio a aquellos que se asomaban bajo el tejadillo de alguna tienda, mientras que ella era mirada con curiosidad cuando pasaba por encima de algún charco con sus zapatillas.
De esta guisa se dirigía a dar clase. Para ganar dinero, para ganar prestigio, para tener algo que contar, para ser mejor que los demás, para obligarse a variar de actividad en lugar de estudiar y estudiar.
Estudiaba una carrera por la que no tenía vocación, ni tan siquiera gusto. Quería haber hecho matemáticas pero "no tiene salidas hija, busca algo de lo que después vayas a tener trabajo". También pensó en hacer magisterio pero, ¿cómo iba a hacer magisterio si tenía capacidad para más? Así no podría demostrar su valía ni su capacidad. Cuatro años mas tarde se daba cuenta, caminando bajo la lluvia, que aquello que tanto desprecio, era lo que mas le gustaba. Que ella valía y que ya no necesitaba que se lo dijese nadie, que podía llegar adónde quisiese si se lo proponía y no por ello tenía que escalar una pared. Porque ella no dejaba de escalar paredes solo para demostrar que podía hacerlo... Si no se hubiese forjado su autoestima a base de apetencias ajenas quizá ahora sería distinta y no le importase tanto lo que pensasen los demás porque... ¿acaso a alguien le importaba lo que pensase a ella?
Un cero a la izquierda caminando bajo la lluvia...
De esta guisa se dirigía a dar clase. Para ganar dinero, para ganar prestigio, para tener algo que contar, para ser mejor que los demás, para obligarse a variar de actividad en lugar de estudiar y estudiar.
Estudiaba una carrera por la que no tenía vocación, ni tan siquiera gusto. Quería haber hecho matemáticas pero "no tiene salidas hija, busca algo de lo que después vayas a tener trabajo". También pensó en hacer magisterio pero, ¿cómo iba a hacer magisterio si tenía capacidad para más? Así no podría demostrar su valía ni su capacidad. Cuatro años mas tarde se daba cuenta, caminando bajo la lluvia, que aquello que tanto desprecio, era lo que mas le gustaba. Que ella valía y que ya no necesitaba que se lo dijese nadie, que podía llegar adónde quisiese si se lo proponía y no por ello tenía que escalar una pared. Porque ella no dejaba de escalar paredes solo para demostrar que podía hacerlo... Si no se hubiese forjado su autoestima a base de apetencias ajenas quizá ahora sería distinta y no le importase tanto lo que pensasen los demás porque... ¿acaso a alguien le importaba lo que pensase a ella?
Un cero a la izquierda caminando bajo la lluvia...
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